quien también nos ha declarado vuestro amor en el Espíritu. Colosenses 1:8

Una vez que nos convertimos en seguidores de Cristo, un maravilloso proceso de regeneración tiene lugar en nuestras vidas. El fruto del Espíritu prioriza el aspecto vital del amor. ¿Cómo podemos amar como Dios y pasarlo a otros? Esta es un área en particular en la que seremos evaluados por el resto de nuestras vidas mientras estamos en esta tierra. Es fácil amar a quienes nos aman, pero amar a quienes no nos gusta o tienen creencias opuestas es una batalla personal. Jesús nos ordenó amar a nuestros enemigos y a los que nos persiguen. Ese es un acto difícil de seguir, especialmente cuando las personas nos hacen mal.

Para amar como Dios, necesitamos al Ayudante. Debemos pedir ayuda del Espíritu Santo. Cuando se trata de aprender a amar como Dios, debemos entender la diferencia entre el amor natural y el sobrenatural. Si nos llenamos del amor de Dios, transmitir este amor a los demás se convierte en un estilo de vida. Una vez que distingamos amar a otros a través del Espíritu es diferente al amor natural, cosecharemos los beneficios de amar a todos nuestros vecinos.

El amor natural dice: «Te amo porque eres atractivo para mí”, «Si me amas o haces algo por mí, yo haré lo mismo». El amor natural se basa en la negociación recíproca y se desmorona cuando no se cumplen esas expectativas. A veces te preguntas cuando ves a personas que supuestamente estaban «felizmente casadas» en algún momento, pero luego descubres que se odian hasta el punto de divorciarse. Algunos incluso llegan a cometer delitos contra la persona que una vez amaron. El amor natural tiene la tendencia a ser estacional. El amor del Espíritu lo sufre todo, cree todas las cosas y conquista todo.

La realidad es que vivir en el Espíritu está más allá del amor natural. Cuando luchamos con personas que aman y que parecen no merecerlo por alguna razón, es cuando necesitamos el amor del Espíritu. Es el amor del Espíritu que nos ayuda a ver a los demás con el amor de Dios, independientemente de su condición. El amor del Espíritu nos permite tener compasión y amar a todos los necesitados. Es el amor del Espíritu el que ayuda a perdonar a las personas que nos han ofendido.

Pregúntate a ti mismo si solo estás respondiendo a las necesidades a tu alrededor con amor natural. Pídale al Espíritu Santo que te ayude a amar a los demás de acuerdo con el amor y el propósito de Dios. Comienza a ser sensible al Espíritu y ama con el amor de Dios.

Por el Pastor Jorge Cardenas