Y tomad el yelmo de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; Efesios 6:17

En la guerra espiritual, tenemos acceso a cinco armas de defensa. Estos son el cinturón de la verdad, la coraza de justicia, las botas de combate del evangelio de la paz, el escudo de la fe y el casco de la salvación. La Escritura indica que solo tenemos un arma ofensiva y esa es la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios. Es imperativo que cada creyente tenga un conocimiento amplio y práctico de esta espada. Sin él, el adversario tiene muchas ventajas sobre los fieles.

Jesús venció la tentación de Satanás en el desierto respondiendo solo con la espada del Espíritu. Se enfrentó a la tentación usando correctamente la espada. Respondió las tres preguntas comenzando con la frase: “Escrito está “. Sus respuestas fueron prácticas y poderosas. Él hizo uso totalmente de las Escrituras. Durante el ministerio terrenal de Jesús, los Escribas, Fariseos y Saduceos hicieron todo lo posible por sorprenderlo con todo tipo de preguntas teológicas. Siempre intentaron atacarlo desde muchas direcciones. Sus interrogatorios fueron principalmente con un propósito malicioso de parte de estos religiosos. Jesús volvió a usar la espada: “Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿No erráis por esto, porque no sabéis las Escrituras, ni el poder de Dios? “(Marcos 12:24 KJV).

Como seguidores de Jesús, también debemos recurrir al poder dinámico del Espíritu. Esto se puede lograr aprendiendo a usar nuestra arma más poderosa en nuestra batalla espiritual, la espada del Espíritu. No significa que si alguien nos ofende, le lanzaremos versículos bíblicos como si fueran ladrillos. Porque no luchamos contra carne ni sangre. Se trata de vencer la oscuridad orando con la espada y luchando contra principados. Desafortunadamente, algunos creyentes anémicos no se involucran con esta espada, sino que reaccionan con la carne.

Dios nos ha dado el arma más poderosa para pelear la buena batalla de la fe. Se trata de equipar nuestro espíritu con la espada. Si quieres conocer el poder de Dios, debes confiar en la espada del Espíritu. Aprender a memorizar pasajes claves y en momentos cruciales, grita la palabra. Recuerda que la fe viene por el oír y el oír de la palabra de Dios. Encontrarás momentos en tu vida en los que enfrentarás circunstancias difíciles; y es cuando la espada del Espíritu, te ayudará a prevalecer de todos los ataques de tu adversario. Tu fe se elevará a una dimensión superior, una vez que aprendas a usar la espada del Espíritu de manera adecuada, intencional y significativa.

Por el Pastor Jorge Cardenas