Tu mente es la herramienta más poderosa que tienes para enfrentar al mundo y hacer que sea un lugar mejor. Una mente sana y productiva dará resultados ilimitados. Una mente brillante es capaz de conquistar desafíos y superar las expectativas. En consecuencia, lo que alimenta tu mente determina tu potencial. Por ejemplo, cada vez que ves o usas un invento hecho por el hombre, te hace preguntar, cómo fue esto posible? Las ocho maravillas del mundo fueron hechas por el hombre. Cada logro asombroso comienza como una idea simple en la mente.

Para encontrar tu destino en este mundo, necesitas nutrir tu mente con cosas buenas. Desafortunadamente, vivimos en una generación que está viciada en llenar sus mentes con chatarra. Los resultados son dolorosos y devastadores. Cuando ocurren eventos trágicos debido a los efectos de una mente oscura, generalmente nos preguntamos cómo podría una persona pensar y hacer algo tan cruel. Todo depende de lo que esté sucediendo dentro de la mente de alguien. Por eso debemos guardar nuestras mentes y alimentarnos con buenos pensamientos.

La actitud mental es un producto del proceso del pensamiento diario. La batalla por tu mente sucede todos los días. Como reaccionamos a las circunstancias define la fuerza de nuestra mente. En mi experiencia personal he enfrentado muchas batallas mentales. Mis victorias fueron el resultado de la misericordia y la gracia de Dios. Aprendí que si mantengo mi amor por Dios, mi fe y mi esperanza en sus promesas, superaré cualquier tormenta.

Las pruebas siempre parecen abrumadoras a medida que las vivimos, sin importar su nivel de fe. A veces parece que estamos solos o que incluso podemos haber hecho algo para merecerlo. Pero entonces Dios manifiesta su fidelidad. Él nunca dejará de sorprenderte. Las pruebas son sesiones de entrenamiento para una fe más profunda. Verás, si la vida fuera fácil, no habría necesidad de fe. Si te encuentras en una batalla por tu mente, ejercita tu obediencia al Señor. Sigue recordándote que Dios está contigo. Sus promesas son reales. Aprende a esperar en él. Confía en Dios a cada paso. Y sobre todo sigue alimentando tu mente continuamente con cosas buenas.

En esto pensad
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. 
Filipenses 4:8

Por el Pastor Jorge Cardenas